Mundo poeta
Cosas que se escuchan por los pasillos del Mundo poeta, como dice mi amiga Tania Carrera.
—Pues yo creo que todos los concursos están arreglados; señores que le dan los premios a sus amigos o a sus novios.
—Últimamente están premiando al mismo grupito.
—¿Cómo le hace esa persona para ganarlo todo, pos a qué santo le reza?
Desde que comencé a escribir y querer participar de la comunidad literaria, esos dichos se repiten constantemente, sin que por esas razones se hayan quitado premios, al menos no, que yo sepa. Se ha logrado en algunos premios, meter una cláusula para que los jurados declaren si tienen vínculos con algunos de los postulantes. Y se ha querido fortalecer el anonimato para evitar suspicacias.
En realidad, alegra mucho cuando un premio es para alguien a quien uno admira. Y pues siempre es bienvenido recibir un premio o reconocimiento a la trayectoria para poder compartirlo con los colegas con quienes uno ha trabajado esa obra. Al fin y al cabo, Mundo poeta es una comunidad.

He rechazado participar como jurado de varios premios literarios, cuando sé que algunos de mis amigos o personas cercanas están concursando, para evitar interferir con la validez de su premio, si es que lo ganan.
En una ocasión, una amiga muy querida ganó siendo yo jurado, aunque yo dije que no me gustaría premiar ese libro, por eso es tan importante el anonimato. Cuando supe que ella era la ganadora me alegré mucho, la felicité y le comenté la emoción genuina con que otro autor defendió su libro. También me alegré de nunca habernos tallereado, así su obra fue premiada con justicia y fuera de toda sospecha o descalificación.
No escribimos para todo mundo
Confío en que sea una terna quien decida qué libro gana y me ha pasado como jurado, que no siempre gana el mejor o más innovador sino el que más profesional le parece al jurado; es decir, que más o menos cuenta una historia en máximo 80 cuartillas, tiene una temática definida y logra un equilibro entre transparencia y versos bien escritos.
Leyendo algunos libros premiados, puedo identificar que no siempre se considera la postura del autor frente al tema; esto es que, a veces algunos libros siguen mostrando posturas clasistas o misóginas o en las que se reifica la violencia; y que sólo por tratar un tema candente son considerados. Vale la pena reconocer, que eso no está en manos de quienes escriben y envían sus libros o sus postulaciones, una nunca sabe quién va a a leer lo que escribimos y como leí hace poco, no escribimos para todo mundo y así es perfecto.
Esa pregunta
Cuando trabajo un libro o una postulación propio o con la confianza de las escritoras y escritores que me consultan, comenzamos por reflexionar acerca del propósito de ese texto: la principal pregunta es: ¿Cómo tus experiencias, saberes y talentos están alineados con tus valores y lo que te gustaría que sucediera en el mundo a través de la escritura?
Con esa pregunta logramos definir una intención, que permite abordar las experiencias y saberes previos a esa escritura; y al mismo tiempo, proyectar los saberes y experiencias que esa escritura puede provocar en la creación, lo que esa escritura puede aportar al mundo.
Todo esto trasciende el mundo de los premios y los concursos. Y sitúa la escritura en un lugar vital que para mí es sagrado. El lugar de lo mucho que me gustaría vivir en un mundo más justo, con mejor suerte para todos, aunque sea una utopía. El lugar de lo posible, de creer que si lo puedes escribir, lo puedes transformar; el lugar por el que a veces puedo parecer ilusa o inocente.
La vida no es sencilla para nadie, por ello me conforta saber que puedo decidir dónde poner la energía. También puedo explorar qué energías son las que me están rondando, no siempre son energías luminosas: a veces oscuridad, desesperanza, ira o envidia retan mi vocación de alegría y es cuando más atenta y consiente debo estar para transformar todo ello en escritura. Al respecto, quiero compartir un fragmento de “Política y poética” de Nicole Brossard:
Siempre he dicho que la escritura es energía que toma forma en el lenguaje. Las energías sexual, libinidal, mental y espiritual nos brindan la posibilidad irresistible de declarar cosas, de hacer nuevas proposiciones, de buscar soluciones que puedan romper los patrones sociales de violencia y muerte, de explorar territorios desconocidos de la mente, buscar cada una de nuestras identidades, y llenar la abertura entre lo real y lo irreal. En otras palabras, la energía nos motiva a escribir pero también necesita encontrar su motivo para ser capaz de hacerlo. La energía debe salir y entrar. El cuerpo es su canal, pero el cuerpo reclama ser más que un canal: piensa estrategias para regular el flujo de esa energía. El cuerpo sólo no puede procesarla toda, y necesita el lenguaje para hacerlo dentro de un sentido social. Entre los usos que hacemos del lenguaje, hay uno privilegiado llamado escritura creativa.
Algunas sugerencias
Este ensayo acerca de la escritura ha sido una guía muy importante para mi trabajo desde hace más de quince años, lo he compartido con mis colegas y talleristes, cada vez que lo leo encuentro nuevas enseñanzas. En lo particular, saber dónde poner la energía cuando escribo, postulo un proyecto o envío un libro a concurso, por ello comparto las siguientes sugerencias:
- Identifica las energías que predominan en tu cuerpo al momento de escribir o postular.
- Calíbralas, si es una energía de temor o desconfianza, identifica cómo darle salida.
- Reconoce tu propósito al escribir, ¿por qué escribir en este mundo?
- Encuentra con quién compartir tu propósito, busca tu manada: acompaña y recibe compañía.
- Valora cada energía, sobre todo las más oscuras y dales un espacio donde fluyan y reflexionen sobre el mundo.
- Define una intención en la que consideres desde dónde escribes y qué postura tienes al respecto.
- Coloca tu energía en la creación de algo que te parezca valioso e íntimo: es tuyo.
- Visualiza tu energía creadora como si fueras una diosa creadora y poderosa.
- Pasa de las sensación de impostora, reconociendo todos los elementos valiosos que puedes aportar al mundo.
- Llénate de energía creadora, comiendo rico, haciendo actividades que muevan tu cuerpo, vistiendo ropas que te gusten y compartiendo momentos significativos con personas queridas y con tu escritura.
Si llegaste hasta aquí, me gustaría mucho leerte, saber qué piensas de la energía y la escritura. También recomendarte mis acompañamientos de escritura y el próximo taller Escritura entre paréntesis, donde trabajaremos todos estos temas.